En esta fase, la inspiración es siempre bien recibida; durante el proceso de encuadernación y acabados se unen tradición artesana y tecnología. Y no te creas que hablamos sólo de revistas y folletos. Tendrás que utilizar toda tu imaginación para hacer las locuras más grandes que se te puedan ocurrir: camisetas de cartón, pañuelos de plástico fucsia, libros sin forma de libro. ¿Tienes creatividad? ¡Pues demuéstrala! Y un día, cuando entres en una tienda y encuentres una “obra” tuya, dejarás a tus amigos pasmados con un “Esto lo hice yo, con estas manitas”.